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jueves, 5 de julio de 2012

De los Apeninos a los Andes, de Edmundo de Amicis


Ayer subí una reseña del libro Corazón, diario de un niño, escrito por el italiano Edmundo de Amicis y publicado en 1886, que dio como resultado un fenómeno editorial y educativo que perdura hasta nuestros días. En el libro figuran los llamados cuentos mensuales, que al protagonista, Enrique, brinda su profesor, y de éstos hay uno que merece mención aparte, porque en más de una ocasión se ha separado del libro que lo contiene.
De los Apeninos a los Andes trata sobre un niño italiano, Marco, que se encuentra lejos de su madre porque ésta emigró a la Argentina en busca de trabajo, que halla con rapidez, pero repentinamente sus cartas dejan de llegar y Marco, su hermano mayor y su padre, piensan lo peor.
Marco, que apenas tiene 13 años, le pide permiso a su padre para cruzar el Mediterráneo y el Atlántico e ir en busca de su madre. El padre, después de mucho pensárselo, le permite hacer el largo e incierto viaje. Solo y deprimido, y no sin miedo, Marco llega un mes después de haberse embarcado a la Argentina. Acude a la dirección donde debía de estar su madre, en Buenos Aires, pero descubre que no está allí, que se ha marchado a Córdoba.
Con apuros y gracias a la ayuda de un buen hombre que se compadece de él y de unos compatriotas suyos, y también con miedo e incertidumbre, Marco llega a Córdoba sólo para enterarse de que su madre se ha marchado a Tucumán. En Córdoba se enrola con un comerciante que hará un viaje a Santiago y puede acercarlo a su destino, pero en calidad de algo parecido a un esclavo.
Después de padecer por semanas hambre y maltratos, y de ver a la muerte muy de cerca, se separa de la comitiva para continuar solo el viaje. Medio muerto y caminando con dificultad llega a Tucumán, donde se entera que su madre no está allí -noticia que casi termina de matarlo-, pero después descubre que se encuentra no muy lejos en la finca campestre de sus patrones.
Sin descansar un instante acude inmediatamente al encuentro de su madre enferma, después de que habían pasado meses de su llegada a la Argentina. La halla resistiéndose a ser sometida a una operación debido a que está deprimida por la distancia que la separa de sus seres queridos, sobre todo de su hijo más pequeño, Marco. El encuentro, como es de suponerse, resulta más que emotivo.
Lo que más me ha llamado la atención de este cuento es la Argentina que nos describe el autor, un país rico, donde el trabajo abundaba, lleno de emigrantes italianos que lo veían como la patria de las oportunidades. Y eso no es ficción, así fue la Argentina hace muchos años. Se perfilaba para ser una potencia mundial de la mano de la cultura. Pero en alguna parte del camino todo se fue al traste, y los intentos de enderezar las cosas las han torcido aún más.

¿Qué es lo mejor del libro?
La titánica lucha de un niño por encontrar a su madre en un país desconocido para él.
¿Se lee rápido?
Sí, es un cuento.
¿Tiene algunos defectos?
Está muy bien escrito, no defrauda, sin ser nada del otro mundo.
¿A quién podría gustarle?
A todos, pero, como el libro que lo contiene, creo que más a los niños.
¿Deja algún mensaje?
Sí, de amor a la familia, y del sacrificio que muchos son capaces de hacer por ella.
¿Se merecería ganar un premio?
Supongo que en su tiempo, como parte del libro, los premios y reconocimientos le sobraron.

7.5/10

No he hallado reseñas del cuento, pero de una serie animada basada en él hay bastantes.

miércoles, 4 de julio de 2012

Corazón, diario de un niño, de Edmundo de Amicis

Cuando el italiano Edmundo de Amicis publicó en 1886 Coure (Corazón), la obra alcanzó el éxito inmediatamente. Primero en Italia y después en el mundo. Escrita de forma un tanto original, esta novela (que no parece pero no hay otra forma de llamarla) fue el intento de crear un pegamento adecuado para unir más a la recién unificada Italia fomentando el patriotismo allí donde hacía más falta: en los niños. Ésa es quizás la parte mala del libro, porque todo lo demás es bueno.
Corazón quizás debió llevar por titulo, si pensamos en el que mejor le queda, El manual del buen niño. Como ya dije, no es, propiamente dicho, una novela, se trata de anécdotas que le ocurren a un niño italiano llamado Enrique y que muchas veces no están conectadas entre sí, pero en cada una de ellas se dan ejemplos de bondad, gratitud, amor, compasión, compañerismo, obediencia, dadivosidad, respeto y otras tantas virtudes que tanto hacen falta a veces al ser humano. 
Aparte de este compendio de anécdotas que le ocurren a Enrique en su escuela, en su casa y el las calles de su ciudad, Turín, el autor nos brinda las cartas que al niño le envía casi siempre su padre y algunas veces su madre y hasta su hermana mayor, para fomentar en él las virtudes antes señaladas. También aparecen los cuentos mensuales, que llegan a Enrique por medio de su profesor, en los cuales siempre un niño italiano se convierte en héroe.
Enrique, pese a ser el narrador, no destaca en las muchas anécdotas que conforman el libro. Aprendemos a fijarnos más en sus compañeros de escuela por lo que él nos dice de ellos. Entre éstos destacan Deroso, niño rico, sumamente inteligente y noble; Garron, no muy brillante, el fortachón del grupo pero más bueno que el pan y protector de los indefensos; el Albañilito, la inocencia y la bondad personificadas; y Garofi, judío que ya desde niño hace negocio con todo lo que puede tener un precio. Es noble, pero primero que todo para él están sus negocios.
El éxito de este libro le vino debido a que muchos creyeron que era el manual ideal para formar a los niños haciéndolos patriotas, nobles y trabajadores. Quizás también por esa razón llegó a ser el libro favorito del mismísimo general francés Charles de Gaulle, quien no se cansaba de elogiarlo.
El libro sin duda alguna hace reflexionar a los niños que lo leen, y también a los adultos, aunque en menor medida. Es una obra de culto y tiene su lugar bien ganado. He comprobado que muchos padres lo ven como el libro ideal para sus hijos, y quizás tengan razón, aunque yo no la veo tanto así. Creo que la edad más apropiada para leerlo es antes de los doce años, la misma época que creo apropiada para adentrarse en El Principito, porque ya en la adolescencia el interés lo despiertan otras obras, con personajes complejos y llenos de misterio, héroes atormentados porque no quieren serlo.

¿Qué es lo mejor del libro?
El hecho de que fomenta en los niños el respeto a sus semejantes, la bondad y otros tantos valores sumamente importantes.
¿Se lee rápido?
No tanto como hubiera querido. Debido a que no es una novela en el estricto sentido de la palabra me hizo leerlo con cierta pereza.
¿Tiene algunos defectos?
No es una obra que brille por su calidad literaria y como fomenta la glorificación de políticos en niños me ha hecho dudar respecto a si se lo daría a leer a mis hijos.
¿A quién podría gustarle?
A niños, sin duda, más que a los adultos.
¿Deja algún mensaje?
Sí, muchos, sería imposible enumerarlos. El libro está lleno de mensajes dirigidos a los niños.
¿Se merecería ganar un premio?
 Creo que ya pasó la época en la que este libro podría ser premiado.

7.5/10

Aquí se puede encontrar otra reseña