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miércoles, 22 de agosto de 2012

Repasando a Juan Rulfo


Me resultó difícil elegir cuál pasaje de un cuento de los que componen El llano en llamas, obra maestra del mexicano Juan Rulfo, citar porque el libro está lleno de una maestría tal que nada parece ser relleno. Los cuentos son justos y tienen lo necesario para captar la atención del lector, deprimirlo, hacerlo llorar, sobresaltarse o quedar impresionado por la grandeza de la narración.
Me decidí por un fragmento del cuento Es que somos muy pobres. El que habla es un niño que sirve de narrador y nos cuenta el problema de su familia con sus hermanas:

Según mi papá, ellas se habían echado a perder porque éramos muy pobres en mi casa y ellas eran muy rebotadas. Desde chiquillas ya eran rezongonas. Y tan luego que crecieron les dio por andar con hombres de lo peor, que les enseñaron cosas malas. Ellas aprendieron pronto y entendían muy bien los chiflidos, cuando las llamaban a altas horas de la noche. Después salían hasta de día. Iban cada rato por agua al río y a veces, cuando uno menos se lo esperaba, allí estaban en el corral, revolcándose en el suelo, todas encueradas y cada una con un hombre trepado encima.
Entonces mi papá las corrió a las dos. Primero les aguantó todo lo que pudo; pero más tarde ya no pudo aguantarlas más y les dio carrera para la calle. Ellas se fueron para Ayutla o no sé para dónde; pero andan de pirujas.
Por eso le entra la mortificación a mi papá, ahora por la Tacha, que no quiere vaya a resultar como sus otras dos hermanas, al sentir que se quedó muy pobre viendo la falta de su vaca, viendo que ya no va a tener con qué entretenerse mientras le da por crecer y pueda casarse con un hombre bueno, que la pueda querer para siempre. Y eso ahora va a estar difícil. Con la vaca era distinto, pues no hubiera faltado quien se hiciera el ánimo de casarse con ella, sólo por llevarse también aquella vaca tan bonita.

Y de eso está lleno el libro, de grandeza literaria, de tristezas que parecen pequeñas y que al dar vuelta a la página se vuelven enormes, y también de la extraordinaria calidad con que escribía Rulfo, uno de los mejores escritores en lengua española del siglo pasado.

martes, 3 de julio de 2012

El llano en llamas, de Juan Rulfo


Juan Rulfo es quizás el segundo mejor escritor mexicano del siglo pasado, sólo después de Octavio Paz. Pero nunca he leído una opinión diciendo que haya sido una injusticia el hecho de que no le dieron el Nobel de Literatura. Leyendo su magnifico libro de cuentos El llano en llamas, no me cabe duda de que este hombre realmente era un genio al que le habría quedado justo a la medida el preciado galardón.
Sospecho que si su producción literaria hubiera sido más amplia, habría tenido más posibilidades de obtenerlo. En fin, lo que no fue no será. Y el hecho de que no sea un escritor nobelado no le quita en absoluto la gran calidad a su obra, igual de brillante y quizás mejor que la de Vargas Llosa y García Márquez.
El llano en llamas es un famoso libro de cuentos, compuesto por diecisiete, que ya son inseparables, como si compusieran una novela. Mucho me creo que es el libro de cuentos más famoso escrito en lengua española. Se lo merece, su calidad es sencillamente extraordinaria.
Rulfo logra de manera magistral, por decir lo menos, retratar el carácter del mexicano posrevolucionario. En cada cuento nos exhibe los defectos, las ambiciones, las pasiones, los miedos y la sinceridad de personajes simples, tomados de lugares inhóspitos, moral y culturalmente subdesarrollados, y que con la prosa de su creador crecen hasta parecer quijotes.
El autor nos obliga a hacer el ejercicio de meternos en el mundo de sus personajes, un mundo desgarrado por la pobreza y la ignorancia, donde una vaquilla es la dote que puede atraerle un marido digno a una mujer, donde las pasiones, que siempre están propensas a superar las restricciones morales, lo hacen cubiertas por una capa de hipocresía y una pequeña y a veces nauseabunda maldad.
Creo que si digo más de lo que trata no haré de todos modos demasiado por este magnifico libro de cuentos, del que ya se ha dicho mucho. Es necesario meterse en sus páginas para comprender su grandeza. Pero no puedo dejar de decir que Rulfo hizo en esta pequeña obra que apenas llega a las 200 páginas más de lo que muchos han logrado con cien libros. Rulfo desnudó al mexicano, y su libro es un manual extraordinario para comprenderlo. El llano en llamas no es un libro subestimable, merece tanta seriedad como Cien años de soledad, La casa verde y otras cuantas magnificas obras que se han escrito en lengua española.

¿Qué es lo mejor del libro?
Casi todos los cuentos alcanzan la categoría de obra maestra, y los que no se quedan tocando la puerta.
¿Se lee rápido?
Sí, pero yo particularmente recomiendo una lectura lenta. Se disfruta mucho más.
¿Tiene algunos defectos?
Ninguno, difícilmente podría ser mejor libro.
¿A quién podría gustarle?
A cualquier persona que le guste la buena y la extraordinaria literatura.
¿Deja algún mensaje?
Es un libro está lleno de frases para reflexionar, para reír amargamente y quizás también, si el lector lo quiere, para llorar.
¿Se merecería ganar un premio?
Es una obra digna de todos los reconocimientos posibles, premios y demás cosas que den constancia de su grandeza.

10/10

Aquí hay otra reseña del libro