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domingo, 30 de septiembre de 2012

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez


Creo que en estos tiempos ya no se vende una reseña de Cien años de soledad. Todo mundo se sabe la novela aunque no la haya leído, solamente quizás porque se la contaron, porque leyó una monografía del autor donde se reseñaba su obra magna o porque algún día en una librería leyó la contraportada sin comprarse el libro.
Si la familia Kennedy es la más conocida de Norteamérica, sin duda la familia Buendía lo es de Latinoamérica. Todos recordamos al soñador y un tanto desequilibrado patriarca, José Arcadio, a su viril hijo, con quien compartió el nombre, al extraño coronel Aureliano, quien por más que busca jamás halla su lugar en el mundo, a la arrogante Fernanda, y al último infeliz Aureliano, heredero de los cien años de soledad de su familia.
Pero no porque nos la sepamos de memoria, la novela deja de ser un tema atractivo. Está rodeada de detalles interesantes que complementan la historia. Hace poco leía algo respecto a los antecedentes de su publicación. La primera edición constó de 8.000 ejemplares que se vendieron en unos cuantos días. Y ese antecedente no deja de ser bastante interesante si lo analizamos a fondo. Nos indica, por ejemplo, que el hecho de que sea un superventas no se debe a su gran calidad, sino al marketing, como con cualquier otro libro.
Al parecer Cien años de soledad  fue una novela muy promocionada desde antes de que saliera a la venta. Los diarios y revistas de España e Hispanoamérica le abrieron las puertas al libro con una intensa campaña. Los lectores ya la esperaban, por eso se vendió tan rápido la primera edición. Así pues, queda claro que no hay novela, por buena que sea, que se venda si no se acompaña su salida a la venta con una muy costosa campaña propagandística. 

martes, 3 de julio de 2012

El llano en llamas, de Juan Rulfo


Juan Rulfo es quizás el segundo mejor escritor mexicano del siglo pasado, sólo después de Octavio Paz. Pero nunca he leído una opinión diciendo que haya sido una injusticia el hecho de que no le dieron el Nobel de Literatura. Leyendo su magnifico libro de cuentos El llano en llamas, no me cabe duda de que este hombre realmente era un genio al que le habría quedado justo a la medida el preciado galardón.
Sospecho que si su producción literaria hubiera sido más amplia, habría tenido más posibilidades de obtenerlo. En fin, lo que no fue no será. Y el hecho de que no sea un escritor nobelado no le quita en absoluto la gran calidad a su obra, igual de brillante y quizás mejor que la de Vargas Llosa y García Márquez.
El llano en llamas es un famoso libro de cuentos, compuesto por diecisiete, que ya son inseparables, como si compusieran una novela. Mucho me creo que es el libro de cuentos más famoso escrito en lengua española. Se lo merece, su calidad es sencillamente extraordinaria.
Rulfo logra de manera magistral, por decir lo menos, retratar el carácter del mexicano posrevolucionario. En cada cuento nos exhibe los defectos, las ambiciones, las pasiones, los miedos y la sinceridad de personajes simples, tomados de lugares inhóspitos, moral y culturalmente subdesarrollados, y que con la prosa de su creador crecen hasta parecer quijotes.
El autor nos obliga a hacer el ejercicio de meternos en el mundo de sus personajes, un mundo desgarrado por la pobreza y la ignorancia, donde una vaquilla es la dote que puede atraerle un marido digno a una mujer, donde las pasiones, que siempre están propensas a superar las restricciones morales, lo hacen cubiertas por una capa de hipocresía y una pequeña y a veces nauseabunda maldad.
Creo que si digo más de lo que trata no haré de todos modos demasiado por este magnifico libro de cuentos, del que ya se ha dicho mucho. Es necesario meterse en sus páginas para comprender su grandeza. Pero no puedo dejar de decir que Rulfo hizo en esta pequeña obra que apenas llega a las 200 páginas más de lo que muchos han logrado con cien libros. Rulfo desnudó al mexicano, y su libro es un manual extraordinario para comprenderlo. El llano en llamas no es un libro subestimable, merece tanta seriedad como Cien años de soledad, La casa verde y otras cuantas magnificas obras que se han escrito en lengua española.

¿Qué es lo mejor del libro?
Casi todos los cuentos alcanzan la categoría de obra maestra, y los que no se quedan tocando la puerta.
¿Se lee rápido?
Sí, pero yo particularmente recomiendo una lectura lenta. Se disfruta mucho más.
¿Tiene algunos defectos?
Ninguno, difícilmente podría ser mejor libro.
¿A quién podría gustarle?
A cualquier persona que le guste la buena y la extraordinaria literatura.
¿Deja algún mensaje?
Es un libro está lleno de frases para reflexionar, para reír amargamente y quizás también, si el lector lo quiere, para llorar.
¿Se merecería ganar un premio?
Es una obra digna de todos los reconocimientos posibles, premios y demás cosas que den constancia de su grandeza.

10/10

Aquí hay otra reseña del libro